Diario de un resacoso

domingo, 1 de marzo de 2009

Francis se despertó, tenía un fuerte dolor de cabeza y muchas ganas de vomitar. Abrió los ojos, todo estaba oscuro. Estiró la mano para alcanzar el interruptor que había junto a la cama, palpó durante varios minutos la pared, pero no lo encontró, tendría que levantarse y pulsar el que había junto a la puerta, no tenía ganas ni fuerzas, así que se quedó unos minutos más tumbado, luego lo intentó de nuevo con el interruptor junto a la cama, pero nada, no estaba.

Tras vacilar durante un tiempo decidió ponerse en pie, no podía hacerlo de golpe, lo haría poco a poco para no marearse. Después de dos intentos consiguió levantar la espalda del colchón y ponerse en vertical, descansó unos segundos, le había costado un gran esfuerzo llegar a esa posición. Luego, con uno poco más de voluntad, se puso de pie con un movimiento brusco que le hizo tambalearse. Inició el camino en busca del interruptor. En el trayecto se golpeo el tobillo con la pata de una silla, no recordaba haberla puesto allí, a decir verdad, no recordaba nada de lo hecho la noche anterior. Llegó a la pared, estiró la mano y nada, tampoco había nada, Francis empezaba a preocuparse, ¿Tanto había bebido? No se rindió, siguió caminando pegado a la pared y pasando la mano por esta, finalmente lo encontró, lo pulsó y se hizo la luz.

Francis cerró los ojos, habían pasado de estar totalmente a oscuras a estar totalmente iluminados, le dolían. Poco a poco los abrió, en principio solo distinguía manchas, lo veía todo borroso, pero al tiempo estas se convirtieron en objetos. En ese momento el chico empezó a preocuparse de verdad, aquel no era su cuarto, tres preguntas se le pasaban por la cabeza: Donde estaba, Como había llegado a esa casa, y la más importante, donde estaba el baño.

Salió de la habitación, no con mucha confianza, sentía como si en cualquier momento alguien fuera a aparecer con un hacha e intentar cortarle la cabeza, estaba un poco asustado. Abrió una puerta, tras ella había un cuartito de escobas que se usaba para guardar de todo menos escobas. Tras otro intento fallido entró en una habitación con olor a pino, el cuarto de baño, levantó la taza del retrete e inició el desagüe. Luego se dio la vuelta y se lavo las manos y la cara. En ese mismo instante, de forma, inesperada la puerta se abrió, Francis colocó la mano con rapidez, en un acto reflejo para que no se abriera.

-Ups, lo siento.- Se oyó al otro lado.- no sabía que estabas despierto.

Era una voz de chica, estaba claro. Soltó la puerta y se asomó lentamente.

-Hola.-dijo con la voz un poco entrecortada.

La chica era relativamente alta, tenía el pelo rubio y los ojos azules, y llevaba puesto un pijama con dibujos de animales, a Francis le gustó.

-Ya era hora de que te despertaras.- la chica le sonrió con complicidad.

De pronto, un vago recuerdo le vino a la cabeza, se vio a sí mismo en un bar hablando con aquella chica, rápidamente otra imagen azotó sus recuerdos (esta reproducción era mucho más calurosa que la anterior, así que no la describo).

Francis no sabía que decir, quería marcharse, pero seguramente la chica se lo tomaría a mal.

-Pensaba que tendría que despertarte yo.- la voz de la chica le devolvió al mundo real.- tienes que irte, mis padres están a punto de llegar.- Estupendo, no le hacía falta ninguna excusa, podía irse sin problemas. La chica le acompañó a la puerta, le dio un beso dulce en la mejilla y se despidió. Francis giró en la primera esquina, no sin antes volver la vista para ver por última vez a la chica. Cogió un taxi, se subió y se marcho a casa con una amplia sonrisa en la cara.


¿Qué os parece la historia?¿Qué pensáis que debo corregir en la escritura?Opinad y, por favor, sed sinceros.

7 comentarios:

Alejandro dijo...

Bueno, viendo que nadie te comenta nada y yo no queria ser el primero, pos me jodo y lo soy. La hisotira esta bien, pero, jeje, es mi opinion y no soy un experto, le falta interiorizar más en la hisotria, hacerla algo más real.

Roldán dijo...

Abusas de las frases cortas, deberías utilizarlas solo en momentos en el que la narración tenga que ser acelerada, para darle ritmo. siendo esta un relato más bien pausado, las frases deberías ser más largas. Por lo demás, me adhiero al comentario de Alejandro, deberías haber interiorizado más los personajes.

Ábaco dijo...

@alejandro
es dificil interiorizar en los personajes, su personalidad, etc...
esto es un relato corto y si me pongo a describir minuciosamente se alarga y se puede hacer aburrido y costoso de leer.

@roldan
no me había fijado en lo de las frases cortas, intentare tenerlo en cuenta.

DRJ dijo...

Para mí lo más notable son los signos de puntuación, concretamente las comas. Unas veces abusas de ellas y otras veces no las colocas bien.

Lo de interiorizar los personajes pienso que depende de si es el principio de una historia más larga o si es un relato que empieza y termina aquí. Si va a continuar entonces pienso que así está bien, pero si termina aquí entonces si pienso que deberías deternerte un poco más en los personajes.

Sandra dijo...

pobre resacoso¡
¿qué desventuras le pasaran de vuelta a casa?

Cristian dijo...

Pienso que deberias seguir escribiendo,y cambiar de registro,es decir,escribir otro tipo de cosas para enriquecerte,por lo demás el diario de un resacoso ha estao bien.
P.D:Pasate por mi blog xD

Ábaco dijo...

@DRJ
ok, como ya e dicho a roldan no me había fijado en el tema de las frases cortas, comas y tal. con respecto a lo de los personajes no se que decirte, pienso que aunque la historia no seiga no hay porque interiorizar, pero bueno cuando a uno se lo dice mas de una persona y mas de dos, es que le falta la razon jaja.


@Sandra
¿comentario de relleno? jaja

@Cristian
ya tengo pensao escribir sobre otras cosas, otros estilos, pero aun no tengo nada asique habra que darle tiempo.
pdt: me paso por tu blog jaja


gracias a todos por comentar, espero que deis vuestra opinión en la proxima historia.